Los misioneros de Caicara se sienten en plena comunión con la Diócesis que los envió y explican que «la visita del obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, el año pasado, es un signo de interés y cercanía de la Iglesia de Málaga hacia nosotros, los misioneros, y una apuesta sincera por renovar y mejorar nuestra presencia en este territorio a favor de la Iglesia necesitada, y de seguir avanzando en el deseo del Señor: "Id hasta los últimos rincones de la tierra"».