Mons. Satué ofrece esta reflexión para hoy.

Reza con el obispo de Málaga

TENÍAN GANAS DE MATARLO

Y yo, ¿cancelo a quienes me resultan molestos?, ¿me he sentido apartado por ser coherente?

Señor,
tú que conoces el corazón humano y mi propio corazón,
mírame cuando me descubro tentado a apartar, silenciar o “cancelar”
a quienes me resultan incómodos.
A veces me cuesta aceptar la diferencia,
y me refugio en mis certezas como si fueran trincheras.

Tú sabes que también yo he sentido la cruz del rechazo
cuando he intentado ser coherente,
cuando he querido vivir con rectitud
aunque eso me dejara en soledad.

En esos momentos, recuérdame que tú también fuiste incomprendido,
y que hubo quienes incluso quisieron quitarte la vida
por la verdad que anunciabas.

Dame un corazón que no excluya,
una mirada que no condene,
una palabra que no hiera.

Enséñame a discernir sin destruir,
a corregir sin humillar,
a mantenerme firme sin volverme duro.

Y cuando me toque ser yo el apartado,
que no me encierre en la amargura,
sino que encuentre en ti la fuerza
para seguir caminando con paz
y con la alegría de saber que la coherencia,
aunque cueste, siempre da fruto.

Amén.