Más de 100 madres han dado a luz a sus bebés tras ser acogidas en la Casa Virgen de Espera de Antequera. Este proyecto de Cáritas, de acogida y cuidado de las mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad, nació en 2007 en la Casa Virgen Madre de Marbella y en 2021 se amplió a Antequera. En este primer domingo de mayo, mes de María, y Día de la Madre, nos acercamos a estos hogares de esperanza para cientos de madres para quienes la mejor de las noticias, la llegada de un bebé, venía acompañada de la angustia de verse sola y desamparada.

¡Feliz día, Madre!

Un equipo de voluntarios de las parroquias y las cáritas de Antequera y Marbella acoge, acompaña y cuida a los cientos de madres que llegan a la Casa Virgen Madre y a la Casa Virgen de Espera.

Son dos sedes de un mismo proyecto. Reyes Trillo es la coordinadora de la casa de Marbella y María José Frías de la de Antequera, quien explica que, «durante estos cinco años han nacido ya 103 niños. Para nosotros, el hecho de apostar por la vida y de que esas madres, a pesar de todas las dificultades que tienen, digan sí a la vida, es una alegría inmensa».

«Que a pesar de todas las dificultades digan sí a la vida, es una alegría inmensa»

En cada una de las casas hay un equipo de voluntarios de las parroquias y de las cáritas, «cada uno tiene una función, una actividad. Como técnica, afirmo que me quito el sombrero por cada una de las voluntarias porque prestan un servicio impresionante y están muy pendientes de cada una de las chicas. Muchas de ellas tienen muchos momentos de subida y bajada emocional unidas a las dificultades que han vivido, y nuestras voluntarias están siempre atentas, creando vínculos de confianza con ellas, respetando siempre sus tiempos y su libertad. Mientras están en la casa, somos su familia y su apoyo», explica María José.

Cada madre permanece en la casa una media de nueve meses en los que participan de diversos talleres y herramientas que las ayuden en su futura búsqueda de empleo. «Adquieren muchas herramientas y habilidades y, cuando se van de la casa, llevan su documentación al día (un porcentaje grande son mujeres inmigrantes), un empleo y un lugar donde comenzar una vida digna con su bebé. Para nosotros es una satisfacción enorme», añade María José.

Testimonio

Una de las mamás acogidas en uno de estos hogares, a la que mantenemos en el anonimato por su seguridad, explica que, cuando llegó a España «al poco tiempo de llegar a Málaga me enteré de que estaba embarazada. Todo se me complicó. Estaba en situación irregular, no encontraba trabajo embarazada… Me hablaron de Cáritas y me acerqué a la de una parroquia de Torremolinos. Allí me hablaron de la casa Virgen de Espera de Antequera y hasta allí me fui. María José y el equipo me acogieron con mucho cariño y me dieron, sobre todo, la tranquilidad que yo necesitaba. Me ayudaron a que disfrutara de los últimos meses de embarazo tan lejos de mi familia, sin nadie conocido. Fueron un apoyo fundamental para seguir adelante con mi bebé, que actualmente ya tiene ocho meses».

Las madres no se van de esta casa con los brazos vacíos, en primer lugar porque se llevan a sus bebés y en segundo lugar porque «nos ayudan a buscar un empleo y poder ahorrar para buscar un lugar seguro donde vivir con nuestros bebés. Tienen un corazón enorme, a nuestros bebés nunca les ha faltado de nada, y yo estoy realmente agradecida y deseo que muchas madres puedan ser acogidas en esta casa», afirma nuestra madre.