Convocada por la Delegación para el Clero, ha tenido lugar el lunes 20 de abril en Casa Diocesana. En ella, en un primer momento, el sacerdote y profesor de Teología Moral Guillermo Tejero acercó a la segunda parte de la Constitución Gaudium et spes, con una ponencia titulada "La Encarnación, hoy", y, posteriormente, se celebró una mesa redonda para aterrizarlo en los ámbitos de la ecología, la economía y las comunicaciones sociales.

Vuelve a escuchar la ponencia de la Jornada de Formación Permanente para el Clero
Ponencia de Guillermo Tejero sobre la segunda parte de Gaudium et Spes (en la formación permanente del clero)

Tras la acogida de los participantes, a las 10.15 horas, estos rezaron juntos la hora intermedia y procedieron al momento formativo, con la presentación del Vicario para el Clero, Juan Manuel Ortiz, a la charla en torno a la segunda parte de la Constitución Gaudium et spes, por el sacerdote y profesor de los centros teológicos San Pablo Guillermo Tejero, una charla que viene a completar la ya pronunciada por el sacerdote y profesor de los centros teológicos Francisco Castro en una convocatoria anterior.

Tras un breve descanso para un café, dio comienzo la Mesa redonda (coordinada por la periodista de la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación, Encarni Llamas): en la que dialogaron Ana Medina (periodista de los MCS diocesanos y profesora del CESET, que habló de la Encarnación en las redes); Ángela Callejón (profesora de Economía de la UMA y vicepresidenta de la Fundación Unicaja, que habló de la Encarnación en la Economía), y Jesús Bellido (Profesional en La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y miembro de la Plataforma Ecosocial Laudato Si' de Málaga, que habló de la Encarnación en la ecología).

«La Iglesia tiene que tener puentes, puentes de fraternidad, de cultura de encuentro, de paz»

Entrevista al ponente de la primera parte, el sacerdote Guillermo Tejero:

¿Cuál es el objetivo de esta jornada? 

En el plan de formación del Clero de la diócesis se están trabajando los documentos del Concilio Vaticano II. Trabajamos ya la Dei Verbum y ahora estamos profundizando en Gaudium et Spes, durante este curso. Tras la aproximación a la primera parte que hizo Francisco Castro, mi aportación va a ser más desde la práctica. Estará centrada en la relación Iglesia-Mundo desde un punto de vista positivo. La iglesia tiene que estar en el mundo sin ser del mundo, y Jesucristo nos está llamando a encarnarnos.

¿Cómo es esa llamada a la encarnación en el mundo?

Hoy, en un mundo que está tan convulsionado, a veces tan visceral, en el que, ante cualquier cosa, nos situamos de un bando o de otro, la Iglesia tiene que tener puentes, puentes de fraternidad, de cultura de encuentro, de paz, porque al final eso es para lo que el Señor nos ha enviado al mundo, es esa buena noticia en la cual todos cabemos.

Guillermo Tejero: «Jesucristo nos está llamando a encarnarnos»

¿Es más difícil hoy que en otros tiempos, para un cristiano, también para un sacerdote, estar en el mundo sin “ser” del mundo?

El riesgo de cierta mundanización es algo que afecta a cualquier cristiano, nadie está exentos de ello. Y los sacerdotes estamos en el mundo también. Por eso la importancia de crear  comunidades vivas, parroquias donde todos se sientan acompañados, lugares donde uno se encuentra con el Señor con serenidad, con tranquilidad. ¿Para qué? Para recuperar fuerzas y llenarse de Dios. Como esa fuente para después llevarla allí donde hace falta. La parroquia tendría que ser como esa fuente donde lleno el cántaro de mi corazón para después llevar este agua de la alegría, de la fraternidad, del encuentro, de la paz de Dios, a todos los lugares por donde vaya pasando.

¿Cómo aterriza este tema en la realidad de a Iglesia de Málaga?

Es lo que pretende la segunda parte de la jornada. Se ha pensado en ofrecer una mesa redonda que ayude a la aplicación práctica, a través de la participación de tres seglares de nuestra diócesis de Málaga, que nos van a explicar cómo se puede vivir esa encarnación en el mundo, y cómo nosotros, los sacerdotes, podemos acompañar en esas tres realidades concretas: el ámbito de la economía, el de la ecología y el de las comunicaciones, redes sociales, inteligencia artificial…

Si tuviera que dar un consejo para que las parroquias estén más encarnadas en las alegrías y en las tristezas que atraviesan los cristianos malagueños, ¿cuál sería? 

Lo primero, las puertas abiertas. No son solo las puertas físicas del templo, que deben estar abiertas, a ser posible. Sino una Iglesia que sea acogedora. Creo que eso es fundamental. Tenemos que acoger. Y que formemos una Iglesia y unas parroquias donde se viva con mucha ilusión, con mucha alegría, el mensaje del Evangelio, de la buena noticia. Nuestras parroquias tienen que respirar un ambiente distinto al del mundo. Que la gente, al entrar, digan: “aquí se respira a Dios”. Tienen que ser parroquias no solamente acogedoras, donde todo el mundo tenga su sitio, se nos enseñe a orar, se nos acompañe en la fe, en la formación y donde se celebran los sacramentos… También que sean esos cauces, esas acequias para enviarnos después al mundo llevando esa alegría. Creo que ese es el gran reto que tenemos. 

Y en este impulso que vive la diócesis de Málaga para ser una Iglesia más sinodal, Guillermo, ¿cómo se llama a caminar, como parroquia, todos juntos? 

Aquí, al final, es un tema de mentalidad. Tenemos una mentalidad que puede ser, en muchos ámbitos, un poco clerical, en la actitud de que todo depende  de los sacerdotes o parece que las cosas no avanzan si el sacerdote no avanza. Creo que tenemos que cambiar esa mentalidad. Estamos todos en la misma barca. Y todos tenemos que remar. Habrá días que uno reme más cansado, habrá días que uno suelte el remo y lo cogerá otro, habrá otros días que uno tira con más fuerza y el otro esté más cansado. Al final es decir: “yo  siento que está es mi casa”. Muchas veces hemos hablado del sentido de la pertenencia. ¿Tú sientes que estás en tu casa o es un lugar donde solo recibes un sacramento? ¿Sientes que te duele tu casa? Y eso es tema mentalidad, sobre todo.

¿Una invitación a participar a los compañeros sacerdotes y diáconos?

Que va a ser no solamente el encuentro formativo, que es importante. Que sobre todo nos da la oportunidad de escuchar también otra voces distintas, y que es un encuentro entre todos. El vernos siempre es una alegría. Tenemos que crecer en esa fraternidad.