Este año, los alumnos de secundaria y bachillerato inician el curso escolar el 15 de septiembre y, hasta esa fecha, los que han tenido que recuperar alguna materia pueden seguir matriculándose.

Entre la documentación que los centros entregan a tal efecto, debe ofrecerse la solicitud para optar por la asignatura de Religión. Pasado ese plazo, en los primeros días de curso, las familias también pueden ejercer su derecho a solicitar esta materia mediante un escrito a la dirección.

El porcentaje de alumnos que, a edades adolescentes, sigue eligiendo cursar la Religión, se mantiene muy alto, a pesar de las difíciles circunstancias que la rodean. Santiago Vela, profesor de Religión en varios institutos malagueños y asesor del sindicato CSIF en las conversaciones con la Junta de Andalucía, resume así la situación: “La asignatura de Religión tiene no pocas dificultades para mantenerse en igualdad de derechos en los centros de titularidad pública. La administración sigue agrupando masivamente a los alumnos que optan por Religión, haciendo difícil que la materia se pueda dar en condiciones pedagógicas similares al resto de materias y la alternativa a la Religión se convierte, en muchas ocasiones, en un pasatiempo sin control ni programación pedagógica.”

Sin embargo, pocos saben que en bachillerato la asignatura de Religión tiene el mismo peso que el resto de asignaturas. La LOE y el Real Decreto que la desarrolla recogen en la Disposición Adicional 3ª que “la evaluación de la enseñanza de la Religión Católica se realizará en los mismos términos y con los mismos efectos que la de las otras materias”.

La Religión, por tanto, contribuye a la media y forma parte del expediente académico del alumno, no computándose únicamente para el acceso a la Universidad o la convocatoria de becas.

Los alumnos que la eligen reconocen que no lo hacen sólo por subir la media. La asignatura de Religión les ayuda a madurar humanamente y a ser ciudadanos más críticos. Además, materias como la Historia, la Filosofía o la Historia del Arte, en humanidades, o la Biología, la Química o las Ciencias de la Tierra en la rama de ciencias se ven beneficiadas por la perspectiva que adquieren los estudiantes al cursar Religión.