La Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) en Málaga convoca a una vigilia con motivo del 8 de marzo, día de la mujer. Tendrá lugar el viernes 6 de marzo, a las 19.00 horas, en la parroquia Stella Maris y será una oportunidad para dar voz a tantas mujeres que siguen sufriendo la lacra de la precariedad laboral.

La Iglesia escucha a las mujeres trabajadoras
Antonio, Pepi, José Luis y Pepa, miembros de la Plataforma ITD E. LLAMAS

Este 8 de marzo, la ITD pone el foco en el impacto que las nuevas tecnologías están teniendo en los derechos laborales de las mujeres. Bajo el lema "Ante la exclusión, trabajo decente" la ITD quiere denunciar la desigualdad que sufren muchos hogares empobrecidos encabezados por mujeres.

Visibilizar y denunciar la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la pérdida de derechos laborales y sociales que esto supone es uno de los objetivos de esta Plataforma que nació en 2014 y en la que participan, en Málaga, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Cáritas Diocesana y la CONFER (Conferencia Española de Religiosos).

Y es que, «resulta doloroso que, tras décadas de luchas obreras y sociales, aún tengamos que alzar la voz para reclamar condiciones laborales fundamentales: un salario justo, entornos de trabajo seguro y saludable, respeto a los horarios y al descanso, así como la igualdad de trato, sin distinciones por razón de género, origen o situación administrativa», afirman desde la Plataforma, pero esa es la realidad porque «jóvenes, mujeres, familias con menores a cargo y personas migrantes enfrentan cada vez mayores riesgos de pobreza y exclusión social, incluso trabajando».

«El 8 de marzo es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con la justicia social. Como seguidores y seguidoras de Jesús debemos enfrentar estructuras de exclusión y pobreza, como la economía sumergida, con valentía y esperanza», añaden.«La pastoral obrera no es un sindicato ni un partido político, aunque los cristianos estamos llamados a participar en todas estas instituciones sociales. La pastoral obrera es tarea de todos pues todos estamos llamados a llevar el Evangelio al mundo del trabajo del que somos parte», afirman los miembros diocesanos de ITD.

Una pastoral que «pide escuchar a las mujeres trabajadoras, expertas no reconocidas en cuidar dentro y fuera del hogar», concluyen.