Cuatro parejas de mellizos nacen el mismo día en el mismo hospital de Nahariya. Lo curioso del caso es que cada uno pertenece a una de las cuatro religiones que imperan en la zona; judíos, cristianos, musulmanes y drusos.
Se celebra estos días la “semana de oración por la unidad de las iglesias”. Me parece extraordinario que se dedique un buen espacio de tiempo a rezar a fin de que todos los que tenemos sentido de la trascendencia y contamos con un Ser Supremo tengamos un lugar de encuentro y de unidad.
Como decía el Santo tenemos que seguir su mandato: "Ora et labora”. No nos podemos quedar en un encuentro casi protocolario una vez al año. Hemos de salir de nuestros enroques y nuestras verdades, muchas veces culturales y geográficas y buscar entre todos la VERDAD.
Aunque nos parezca mentira el ejemplo nos llega de la maltrecha Israel; cuatro parejas de mellizos nacen el mismo día en el mismo hospital de Nahariya. Lo curioso del caso es que cada uno pertenece a una de las cuatro religiones que imperan en la zona; judíos, cristianos, musulmanes y drusos. Lo excepcional del mismo es que conviven en libertad los padres y algún día esperamos que lo hagan los hijos.
Un extraordinario ejemplo de comprensión y aceptación. El mundo entero debe tomar nota. Todos los niños lloran igual; la buena o mala leche nace de la que les transmitan los padres.
