Lo importante es que nosotros salgamos adelante; que nos baje la prima de riesgo, que podamos volver a disfrutar del llamado “estado del bienestar”.
Todos sabemos cómo la cooperación internacional española ha llevado a miles de seres humanos a salir de la miseria cultural, sanitaria y ha sido para muchos pueblos y personas un rayo de esperanza.
Pero la política de los recortes lo ha cambiado todo. Las organizaciones que se dedicaban a la cooperación al desarrollo, principalmente las ONGs han tenido que dejar de ayudar a miles de proyectos dejando a una gran cantidad de seres humanos sumergidos en la miseria. Muchos proyectos ya comenzados han tenido que pararse por falta de subvenciones y muchas personas quedan al borde de la miseria y la desesperación, Pero eso no nos importa nada a los pueblos desarrollados en crisis. “Que se mueran” de todas formas, lo importante es que nosotros salgamos adelante; que nos baje la prima de riesgo, que podamos volver a disfrutar del llamado “estado del bienestar”. Que podamos derrochar de nuevo cuando salgamos de esta crisis. Y lo malo es que no saldremos nunca de la verdadera crisis: la crisis de la indiferencia hacia el más desfavorecido, la crisis de insolidaridad que mira solo el propio ombligo.
La verdadera crisis no es económica. Cuando una sociedad, un estado, un gobierno de una nación, deja de ayudar: “que se mueran”, entonces es que la crisis es más profunda y no se arreglará con la bajada de la prima de riesgo. Menos mal que otras instituciones como caritas, cruz roja y manos unidas están tendiendo una mano con el dinero de tantas personas sensibles al desarrollo solidario y a la dignidad de las personas sea cual fuere su raza, su cultura o su nacionalidad. Cuando no ayudemos más a “que se mueran” entonces, si que comenzamos a salir de la crisis.
