Alcaucín, Viñuela y Trapiche vieron llegar a Manuel Bermúdez como párroco en 1991, cuando fue ordenado sacerdote y, desde entonces han compartido con él su vida. En la actualidad, por problemas de salud, el sacerdote está viviendo en el Buen Samaritano, pero hace unos días, lo recibieron de nuevo en el pueblo de Alcaucín, para agradecerle todo lo que ha vivido con ellos.