Desde niño tuvo claro que quería ser sacerdote. «Claridad infantil pero nítida», afirma Francisco Álvarez, provincial de los Religiosos Camilos. Reconoce que ser “Ministros de los Enfermos” no suena bien, pero lo explica afirmando que bajo ese nombre está el programa de Jesús, el ideal vivido por San Camilo durante cuarenta años y que es también el programa de la Orden: servir. Profesor de Teología de la Salud en el Instituto Camillianum (Roma), ha visitado nuestra diócesis para participar en la Jornada Diocesana de Pastoral de la Salud.