«La devoción a la Virgen del Carmen va dentro de mí. Mi padre es "pescaor" y nuestra familia la lleva como si fuese el código genético», afirma Diana Navarro (Málaga, 1978), quien adora a su familia y su trabajo, vive entre Málaga y Madrid, y, a pesar del éxito que está teniendo en su vida profesional, no olvida sus raíces, su barrio, su gente, su parroquia de Nuestra Señora de la Paz, donde recibió el bautismo y la comunión, y su catequista Antonio María. Una mujer agradecida a Dios y a su Madre.