El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 10 de julio, (Mateo 10, 7-15).
La alegría de quien ha experimentado la salvación, de quien ha sentido en su corazón el amor de Dios, no tiene comparación. Es como un premio de la lotería. A quienes les toca, se sienten generosos y no tienen reparos en invitar a todos sus amigos y en repartir parte de su premio con su familia y con los más necesitados. Cuando se ha recibido tanto sin esfuerzo, ¿cómo no se va a repartir? La fe es pura gracia (de gratia, gratis), por eso, quien tiene conciencia de este don gratuito e inmerecido, se vuelve generoso y busca repartirlo entre todos sus amigos y conocidos. Demos gratis lo que gratis hemos recibido. Convidemos a todos al banquete de la gracia. ¡Nos ha tocado el gordo!
