Se celebrarán desde el jueves 9 de Septiembre hasta el domingo 12, fiesta de la Virgen. El sábado 11 tiene lugar la tradicional "Embajada de Moros y Cristianos", en honor de la Patrona, declarada "fiesta de singularidad provincial".

Desde el día 8 al 10 de Septiembre se celebrará un triduo en acción de gracias en la ermita de la Virgen, en el que los cristianos de Alfarnate se reunirán para rezar juntos el Santo Rosario, como hacen cada tarde del año.

El viernes 10, por la noche, se llevará a cabo la bajada de la imagen de la Virgen desde su ermita hasta la iglesia parroquial de Santa Ana.

El sábado 11 por la tarde se celebrará la tradicional "Embajada de Moros y Cristianos", en honor de la Patrona (declarada "fiesta de singularidad provincial"). Es una de las pocas fiestas de Moros y Cristianos que quedan en la diócesis. En este caso, se trata de una fiesta de marcado significado religioso y mariano, que tiene la finalidad de ensalzar la figura de la Virgen dentro de la fe cristiana y dentro de la Sagrada Escritura, por medio de una representación teatral en la que toma parte todo el pueblo. En esta fiesta se interpreta un texto de principios del siglo XVIII lleno de cultas referencias bíblicas, que se ha venido transmitiendo casi de padres a hijos. Comenzará a las siete de la tarde, en la plaza de la Iglesia, con el "secuestro" de la imagen de la Virgen por parte de las "tropas" moras, y terminará con el rescate de la citada imagen por parte de las "tropas" cristianas y la tradicional "cortesía" en la que el abanderado cristiano ofrece a la Virgen la victoria obtenida, ondeando una pesada bandera del siglo XIX.


El domingo 12 de Septiembre será el día grande de las fiestas. Por la mañana, se rezará el Santo Rosario y el Ángelus antes de la Solemne Eucaristía, en la iglesia parroquial, que permanecerá abierta durante todo el día para facilitar la pública veneración de la imagen de la patrona por parte de los fieles. Al anochecer, comenzará la procesión de gloria por el recorrido tradicional hasta la ermita, donde -tras el canto de la Salve- se dará fin a estos cuatro días de fiestas.