En una mañana de convivencia, D. Antonio Dorado se despidió del presbiterio diocesano.

En la mañana del 4 de diciembre, todo el clero se reunión en el Seminario Diocesano para mostrar su agradecimiento a D. Antonio por estos 15 años de servicio a la Diócesis. También Mons. Dorado mostró su gratitud a los sacerdotes y seminaristas por el apoyo, trabajo y esfuerzo conjunto de este periodo que acaba, invitando a seguir con entusiasmo renovado ante la próxima sucesión el día 13.

En la Galería de imágenes hemos puesto algunas fotos de dicha mañana.