Monseñor Dorado Soto, en su última carta titulada: <a href='http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=prensa&secc=voz&id=20080506'>El Espíritu da vida</a>, afirma que “el libro de los Hechos de los Apóstoles pone de relieve el gran protagonismo del Espíritu Santo en los primeros pasos de la Iglesia.
Precisamente, porque estaban abiertas al aliento de Dios, las primeras comunidades cristianas se caracterizaban por su creatividad, su audacia, su alegría y su amor contagioso.
Para darse cuenta de ello, basta con recordar los momentos culminantes de sus primeras decisiones que debieron tomar.” En su reflexión con motivo del día de
Pentecostés también constata “la importancia que estamos dando en nuestro trabajo pastoral a la iniciación cristiana, que entre nosotros culmina con el sacramento de la confirmación. Por lo que he podido constatar, muchas personas adultas, que desean completar su iniciación cristiana, se preparan y reciben con alegría y con provecho este sacramento.”
Y señala que “puede ser uno de los frutos más fecundos del año paulino, que comenzará el día 28 de junio próximo: un conocimiento más profundo del Espíritu y de su acción en nuestra vida.”
