Después de vivir con intensidad las cuatro semanas de Adviento, que concluimos hoy, llegamos a la gran fiesta del nacimiento de Dios, que comenzará con la Misa del Gallo en las parroquias. Por eso vamos a acercarnos a una de ellas, la parroquia de Madre de Dios, para que su actual párroco, Tomás Pérez Juncosa, nos ofrezca algunas sugerencias.

Entre otras cosas, Tomás afirma que lo que no debe faltar en la Misa del Gallo es “mucha alegría, villancicos, un belén sencillo y la seriedad de celebrar este misterio de Dios hecho hombre, que nos compromete a encarnarnos cada uno en nuestros ambientes. La clave es que descubramos cómo meternos en nuestros ambientes y no ‘pasar’ por ellos”.

Tomás Pérez Juncosa es párroco en María Madre de Dios desde el mes de septiembre. Es su primera Navidad entre esta feligresía, a la que está invitando a vivirla en dos etapas, a cada uno según su edad. En primer lugar, la de las cuatro semanas del Adviento, para las que han elegido el lema “Preparar un mundo mejor para Jesús”.

Nos cuenta Tomás que “los niños van recorriendo el camino del Adviento comprometiéndose a hacer cada semana algo que suponga una mejora de sus relaciones en casa, en el colegio, etc. Además, van estudiando el “misterio de la Navidad” en las catequesis, para terminar con una representación sobre el tema. En la Eucaristía del domingo, van descubriendo una ventana de una casa que se ha colocado en el templo. Cada ventana nos muestra una actitud que hay que tener para reconocer a Jesús cuando venga en Navidad y para que no nos pase como en Belén, que nadie lo reconoció salvo los pastores y unos magos”.

Por su parte, los jóvenes van estudiando el mundo y el barrio en que viven, para tomar nota de la realidad que se va a encontrar Jesús cuando venga en estas navidades. Luego se comprometen en acciones concretas por grupos o comunidades. Este año, además han contado con un excelente material de oración que ha publicado el secretariado de Pastoral de Juventud.

Y los adultos comparten una tarde de retiro y una celebración penitencial, además de ir estudiando los personajes del Adviento y cómo prepararon ellos el nacimiento de Jesús, para terminar reflexionando sobre cómo podemos preparar nosotros su venida hoy día.

Además de esta formación, el párroco ha incidido en varios puntos importantes: la decoración del templo y de los salones, el cuidado que debemos tener para no caer en consumir por consumir, y la invitación a que el signo de la “corona de Adviento” se haga en cada hogar, con una pequeña celebración para encender cada domingo la vela. A la hora de bendecir la mesa de Nochebuena, podemos seguir la que nos regala y adjuntamos en esta página.

En cuanto a poner el belén en los hogares, Tomás lo considera muy importante, pero afirma que en las barriadas que forman esta parroquia (con una población de 45.000 personas), “no hace falta explicar este tema, porque raro es el hogar que no lo pone”. Incluso hay familias que hacen toda una celebración del día en que colocan el belén en casa, con la movilización de toda la familia.