El Obispo de Málaga, en su última carta pastoral titulada <a href='http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=prensa&secc=voz&id=20071119'>Conocer y amar a la Iglesia</a> afirma que “la pobreza mayor del mundo rico, del que formamos parte, es la falta de fe en Dios y la falta de humanidad.
Por eso conviene insistir en que la Iglesia no es una ONG que se dedica a resolver los problemas de su entorno, sino el Pueblo de Dios que cree en Jesucristo y que existe para evangelizar.”
Una evangelización que está íntimamente unida al desarrollo integral por eso Dorado Soto considera que “la Iglesia desarrolla una labor social impresionante y que también hoy abre caminos para los que han quedados tirados al margen de la sociedad del desarrollo”.
