Alrededor de 1.300 fieles de las 15 parroquias pertenecientes al arciprestazgo de Fuengirola- Torremolinos se congregaron el pasado 28 de octubre en la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen en Benalmádena-Costa para celebrar con un acto solemne el final del año dedicado a la Eucaristía.
El Sr. Obispo presidió este evento que se inició con una procesión en la que representantes de cada una de las parroquias portaron su correspondiente estandarte. Tras el rezo de vísperas, dio comienzo la celebración de la Eucaristía.
Terminada ésta, se procedió a exponer el Santísimo, que fue procesionado posteriormente por los alrededores del templo.
El acto finalizó con la bendición solemne con el Santísimo. Pero esta no es la primera vez que este arciprestazgo realiza grandes celebraciones comunes...
La celebración de la clausura del Año de la Eucaristía por parte del arciprestazgo de Fuengirola-Torremolinos tuvo como primer objetivo el de dar realce al acontecimiento eclesial que hemos venido celebrando, ya que han sido pocas las iniciativas diocesanas o parroquiales que se han realizado en torno al mismo.
Según el arcipreste, José Mª Ramos Villalobos, la segunda motivación fue “la experiencia del año pasado, en que celebramos el 150 aniversario de la proclamación solemne del dogma de la Inmaculada Concepción. En aquella fecha también fueron miles los fieles de las distintas parroquias que se congregaron en una celebración común, que ha quedado como una experiencia inolvidable.
Fueron muchos los participantes que, entonces, pidieron que se repitiera con motivo de alguna otra celebración, por lo que se decidió que coincidiera con el final del año eucarístico.
A pesar de que, tanto en aquella ocasión como en ésta, la lluvia fue la primera en asistir, el arcipreste manifiesta que lo tomaron como una gran alegría porque, tanto entonces como ahora, el agua es muy necesaria para nuestros campos y las celebraciones no llegaron a perder su realce.
En ambos casos, la experiencia ha resultado servir para que crezca el sentimiento de comunión entre los miembros de las distintas parroquias. El año pasado fue en Mijas-Costa; este, en Benalmádena-Costa; y para los cursos posteriores se prevé acudir al resto de las parroquias. En su homilía, D. Antonio habló de la importancia de este sacramento puesto que “no hay vida de fe sin Eucaristía, ni apostolado sin Eucaristía, ni auténticas comunidades cristianas comprometidas con Dios y con el hombre. En un mundo tan secularizado como el nuestro, necesitamos celebrarla porque la celebración de la Eucaristía hace presente a Jesucristo resucitado y alimenta nuestra fe. Cuando comulgamos, entramos en el dinamismo salvador y liberador del Señor, que se sabe en las manos de su Padre y que entrega su vida por los demás. Sólo la participación viva en la Eucaristía nos transforma, nos libera para amar, nos llena de esperanza y nos hace testigos de Jesucristo”.
Los participantes en esta gran fiesta del arciprestazgo de Fuengirola-Torremolinos, escucharon una advertenc ia muy seria del Sr. Obispo, en la que les decía que: “hay que procurar que la comunión no se convierta en un rito vacío. No es bueno que el pueblo de Dios se olvide de acercarse con la conciencia en orden, con el traje de fiesta, como dice la parábola evangélica. Es bueno todo lo que sea facilitar la comunión, pero cuando no se avisa al Pueblo de Dios que no se debe comulgar sin las debidas disposiciones interiores, o no se le da la oportunidad de confesar sus pecados, se está vaciando de sentido y de fuerza transformadora a la Eucaristía”.
D. Antonio concluyó su homilía diciendo que “las propuestas del recién terminado Sínodo constituyen una enseñanza actualizada y una llamada actual a la conversión. Para que el Señor siga siendo la fuente de vida de nuestras comunidades y de cada uno de nosotros”.
