Los sacerdotes malagueños que sirven a la Misión que la diócesis de Málaga tiene en Caicara del Orinoco (Venezuela) nos enviaron durante el verano un resumen de las actividades más importantes que habían venido realizando.
Entre otras cosas, cabe señalar que uno de ellos, Manuel Arteaga, se encuentra estos días entre nosotros debido al fallecimiento de su madre.
En la crónica enviada, nos contaban que precisamente el Padre Manuel, antes de viajar a España, había sido el “encargado de llevar el peso principal de las Fiestas Patronales en Caicara del Orinoco en honor de la Virgen Ntra. Sra. de la Luz. (...) El arzobispo, Mons. Medardo Luis Luzardo, presidió la Eucaristía de la Patrona y confirmó a un grupo numeroso de personas”. “Durante estos meses ha habido en la Misión unos 260 bautizos, 270 primeras comuniones y 110 confirmaciones”. “Estos meses han sido, además, muy intensos para el P. Manuel, ya que ha tenido que ir preparando la VIII Escuela de Evangelización en Caicara (...). Gracias a Dios, ha tenido muy buena colaboración por parte del grupo de laicos de los diferentes centros parroquiales, de los responsables de la Escuela de Evangelización y, en el plano sacerdotal, con la presencia del P. Amalio Horrillo y el P. Gonzalo Tosantos”. (...)
“Por su parte, el P. Antonio Collado, –además de la actividad propia que lleva a cabo en la Misión, de atender la parroquia de Sta. Rosalía y Las Bonitas en el oriente del Municipio Cedeño, la misión indígena de Guarataro, la atención sacerdotal de los barrios Menca y Chaguaramal, la atención a las guarderías y la colaboración con el Comité de Defensa de los Derechos Humanos–, ha realizado durante el mes de junio una experiencia de vida contemplativa en el Monasterio Benedictino de Güigüe (Estado Carabobo). Cuenta que la experiencia le ha marcado y ha sido muy positiva y enriquecedora”.
“Por otra parte, el P. Manolo Lozano estuvo ausente de la misión desde el 18 de Mayo hasta el 17 de Julio. Cuenta que su experiencia fue muy buena y destaca como muy valiosas las visitas y encuentros que ha tenido con sus familiares, especialmente con sus padres; con los familiares de sus compañeros de Misión; los dos encuentros con el Sr. Obispo de Málaga; las visitas y celebraciones a las comunidades parroquiales, cofradías, grupos, asociaciones, residencias, movimientos, etc.”. “Estos días han pasado por la Misión los sacerdotes de la diócesis de Málaga: Fernando Jiménez Villarejo, párroco de S. Juan de Avila; y el P. José Pulido, párroco de Cristo Resucitado de Torremolinos. También ha estado una semana César Guerra, venezolano, seminarista de la diócesis de Málaga, que aprovechando la visita que realizaba a sus familiares en las ciudades de Caracas y Valencia, ha tenido el detalle de venir a conocer la Misión Diocesana”.
