El Concilio Vaticano II aborda el tema del comportamiento en la carretera cuando recuerda que es "para todos algo inviolable considerar y observar las relaciones sociales como uno de los deberes principales del hombre de hoy" (GS 30).
Por tanto, es una obligación para todos cumplir las normas de comportamiento social siempre que no sean injustas, también aquellas recogidas en el código de circulación.
En nuestra sociedad, todos pasamos una parte considerable de la jornada en el asfalto, ya sea como conductores o ya como peatones, y el respeto por parte de todos de las normas de tráfico es cuestión de vida o muerte. En esta época del año, en que las vacaciones hacen aumentar el número de desplazamientos, se ponen en marcha numerosas campañas de sensibilización.
La Iglesia, en su preocupación por los temas que afectan al ser humano, no se quiere quedar al margen y la Comisión Episcopal de Migraciones, a través de su departamento de Pastoral de la Carretera, nos invita a “conducir con cortesía, en la carretera como en la vida”. Así reza el lema para la jornada sobre responsabilidad en el tráfico que celebramos este domingo.
Dicen que se conduce como se es, y seguramente a muchos no les haga gracia esa sentencia, porque es al volante donde damos rienda suelta a nuestra agresividad de un modo más patente. Este año, dentro del mensaje que la Iglesia elabora para el inicio de la Campaña de Verano, aparece la palabra “cortesía”. Y es que la falta de cortesía, de respeto y de autodominio está en la base de la mayoría de los problemas que surgen en nuestras carreteras.
Francisco Guzmán, director del Secretariado de Pastoral Obrera, trabaja profesionalmente en el mundo del tráfico desde 1991. Su labor en la actualidad es elaborar estudios e informes sobre las carreteras, el tránsito de vehículos, el seguimiento de las rutas de transporte escolar, etc. A él hemos dirigido las siguientes preguntas:
– ¿Qué te implica vivir el Evangelio
en un trabajo como éste?
– Si queremos tener presente el
Evangelio en nuestra vida, el trabajo
es un lugar no menos importante
que otros aspectos. Estoy convencido
que el Amor al prójimo debe ser
una constante entre nosotros (conductores
y peatones) en la tarea diaria
de coger nuestro vehículo y circular
por las carreteras y calles de
nuestra ciudad.
– El verano, por aumentar el
número de desplazamientos, hace
crecer también el número de siniestros, ¿Cómo afronta esto la
Dirección General de Tráfico?
– En los meses de julio y agosto se
detecta la mayor intensidad media
diaria de vehículos en la provincia,
pero es en los desplazamientos cortos
donde se dan el mayor número
de siniestros. Hace unos días se dio
a conocer un estudio donde se reflejaba
que el número de vehículos
por persona en Málaga, superaba a
Sevilla, Londres o París. Esto nos
muestra la dependencia que tenemos
de los vehículos, como también
la escasa alternativa de utilizar
otro medio de transporte en nuestra
provincia, que no sea nuestro
propio vehículo. Ecológicamente
nos debe preocupar esta situación.
La DGT pone en marcha las operaciones especiales de tráfico, de seguimiento y control del mismo a través del circuito cerrado de televisión, los paneles de mensaje variable y los postes de auxilio en carretera (Postes SOS), en coordinación con la Guardia Civil de Tráfico y un helicóptero. El control de alcoholemia lo realizan principalmente los policías locales de cada municipio.
– ¿Cuáles son las principales causas
de accidente en nuestra provincia?
– Por parte de los conductores, la
principal causa se debe a la distracción
acompañada de una velocidad
inadecuada. La distracción puede
ser por la utilización de teléfonos
móviles, poca atención a las circunstancias
de la vía, excesiva confianza,
etc. Casi el 70% de los accidentes
suceden por la velocidad inadecuada,
aunque también hay que
destacar los provocados por irrupción
de los peatones en la calzada.
– ¿Qué zonas son más conflictivas
en las carreteras de Málaga?
– Málaga posee un alto número de
vehículo por persona y la conflictividad
se puede dar en una gran
parte de nuestras carreteras, en
horas punta. Principalmente la
zona occidental de nuestra provincia
(Málaga-Aeropuerto-Torremolinos-Fuengirola-Marbella) es donde
se registra la mayor intensidad de
tráfico. Las rondas de Málaga, Este
y Oeste, suelen tener un alto índice
de tráfico. La Oeste, a la altura del
Palacio de Ferias, es donde diariamente
se suelen sufrir retenciones
por el alto número de vehículos. En
la costa, principalmente la occidental,
hay un alto número de desplazamientos
que junto a las zonas de
ocio (bares, discotecas, etc.) son
punto frecuente de controles de
alcoholemia para evitar desgracias mayores.
