Está previsto que este viernes, día 17, se celebre la última reunión del curso del pleno de la Fundación Diocesana de Enseñanza, Santa María de la Victoria.
Al día siguiente, el sábado 18, está prevista la celebración de la convivencia de fin de curso de los diversos centros de la Fundación, que comenzará con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Sr. Obispo. En el transcurso de la misma, se realizará un homenaje a los profesores que han alcanzado la jubilación y a otros que han realizado una meritoria labor en la misma. El encuentro finalizará con la última lección del curso, a cargo de Juan Antonio Paredes, delegado diocesano de Medios de Comunicación, bajo el título: "El diálogo interreligioso hoy”; y con un aperitivo.
Aunque los centros de la Fundación son muy conocidos y cuentan con un prestigio inigualable en Málaga, muchas personas, incluso muchos padres de alumnos de estos centros, desconocen el verdadero sentido para el que se creó la Fundación y los objetivos para los que continúa trabajando. Por eso, es bueno recordarlos.
Como señala en su propia web, “La Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria nace como tal el día 1 de noviembre de 1992, fruto de la fusión y transformación en una única Fundación de los antiguos Patronato Mixto de Educación Primaria (escuelas rurales), Patronato Diocesano de Enseñanza (colegios diocesanos de Málaga y Marbella) y Patronato de Santa Rosa de Lima (Centro de Bachillerato). Estos patronatos fueron fundados en las décadas de los cincuenta y sesenta por el Obispo de Málaga, Cardenal Herrera Oria. Dicha obra educativa y evangelizadora tuvo una enorme repercusión en la diócesis, debido al carácter específico con el que fue puesta en marcha.
Destaca por sus peculiaridades la obra de las escuelas rurales, de las que llegaron a existir más de 200 abiertas simultáneamente.
Tenían como objetivo la escolarización de los niños de las zonas más inaccesibles y deprimidas de la provincia, en las que se constataba un altísimo índice de analfabetismo.
Así mismo, tenían la misión primordial de evangelizar en aquellas zonas en las que se incardinaban, como se ponía de manifiesto en su concepción de "capillaescuela".
Para desarrollar toda ésta labor hubieron de formarse maestras y maestros especializados, capaces de desarrollar su trabajo profesional y su tarea evangelizadora.
En la actualidad, el número total de centros de la Fundación es de nueve colegios diocesanos, dos escuelas infantiles, un centro de Enseñanza Secundaria y ocho Colegios Rurales Agrupados. En cuanto que son centros confesionales, tienen como finalidad específica la formación y educación cristiana de los alumnos y la promoción y divulgación de los valores cristianos entre sus miembros”.
Por eso, “tanto los profesores como los padres de los alumnos deben ser conscientes de este carácter irrenunciable de los centros a cuyo dumplimiento deben contribuir positivamente”.
