Este domingo 19 de junio, el Sr. Obispo consagrará el nuevo templo de la parroquia Virgen del Rosario, en Benahavís. Esta nueva construcción es fruto de tres años de trabajo y colaboración entre feligreses, Obispado y Ayuntamiento.

Benahavís, de escuela-capilla a templo parroquial

Lo que fue una escuela-capilla de las que fundó el cardenal Herrera Oria en Málaga, se ha transformado en un templo de construcción clásica con capacidad para 300 personas sentadas, varios salones parroquiales y una casa para el sacerdote.

Benahavís, uno de los términos municipales más grandes de esta zona de Málaga después de Casares, cuenta con un núcleo poblacional que ronda los 1.000 habitantes, aunque el censo de todos los que habitan las decenas de urbanizaciones de lujo que conforman esta localidad puede llegar a sumar hasta 10.000 habitantes.

¿Cómo llevar el Evangelio a una población que ha vivido el “boom” del turismo rural y se ha transformado en uno de los lugares con más campos de golf y restaurantes por kilómetro? El párroco de esta localidad nos esxplica cómo se ha adaptado esta población a las nuevas circunstancias.

En la Serranía de Ronda se enclava el pueblo de Benahavís, una población que, desde 1931, ha estado atendida pastoralmente por el cura de San Pedro de Alcántara.

Fue Monseñor Ramón Buxarrais quien, en 1987 nombró al actual párroco, Alfredo López Barranquero, que sigue asistiéndola desde la parroquia de San Pedro, pero que, ahora, cuenta con una casa en el nuevo complejo parroquial.

Según nos cuenta Alfredo, esta parroquia es una de las más antiguas, y así lo confiman los archivos parroquiales que conserva, que datan de finales del siglo XVII. Apesar de ser una población pequeña, sin apenas relevancia pastoral, tenía una vida intensa, pues abarcaba una serie de cortijadas dispersas.

Desde que el Cardenal Herrera Oria la constituyera como escuelacapilla, ha visto crecer en su interior a miles de personas, tanto en lo físico y en lo intelectual, como en lo espiritual. En la actualidad, la comunidad parroquial de Benahavís tiene otra prioridad más: la atención a los turistas que visitan la Costa del Sol durante el verano, y a los que viven permanentemente en estas tierras, que son una parte importante de la población real de esta localidad, más del 30%. Por este motivo, los sábados y domingos de los meses de verano se celebran misas en inglés y en francés (presididas por el propio párroco y por otros compañeros que dominan los idiomas).

Otra de las características de esta zona malagueña es que está considerada como el “comedor de la Costa del Sol”. Las antiguas ventas de arrieros se han transformado en los mejores restaurantes de lujo de la zona, y se sitúan junto a los campos de golf. Esto supone una dificultad a la hora de trabajar pastoralmente, por varias razones que nos explica Alfredo López: la mayor parte de la población real del pueblo se dedica a la hostelería, con lo cual, los horarios se hacen incompatibles con muchas celebraciones parroquiales; aunque se trata de una población muy joven, están inmersos en un ritmo de vida muy consumista, el que marca nuestra sociedad en general, lo que repercute en la disminución del número de bodas y bautizos.

Pero no se trata de una evaluación pesimista, porque el Señor nos pide que seamos sal y luz en la sociedad en la que vivimos, pues el Evangelio tiene actualidad hoy y siempre, y tiene respuesta a las realidades más variopintas de la sociedad. En verano, Benahavís demanda una mayor atención pastoral pero, a lo largo del año, la comunidad parroquial sigue trabajando. Fruto de ello es la construcción de un nuevo templo como el que han inaugurado, con visión de futuro y de esperanza, porque el Señor está en todos los rincones.