En estas fechas, los centros escolares ponen en marcha la matriculación. Para muchos padres, este asunto, lejos de ser una oportunidad, se convierte en un verdadero problema.

La educación también es un asunto de la Iglesia

Buscar un colegio que se adecúe a la educación que desean para sus hijos no es fácil. En los centros públicos, existen varios factores que condicionan la admisión en uno u otro centro escolar, entre ellas la proximidad del colegio al domicilio familiar o la existencia de otros hermanos ya inscritos en dicho centro. Pero también existe la opción de la enseñanza privada o la concertada. Los centros escolares concertados son aquellos de titularidad privada (principalmente religiosa) que cuentan con una subvención parcial del gobierno.

Atendiendo a las cifras, son mayoría los padres que prefieren esta última opción; sin embargo, no todos lo consiguen.

La Constitución Española, que tras veinticinco años de vida sigue manteniendo su vigencia y actualidad, reconoce explícitamente el derecho a la educación, y va más allá. En el artículo 27.3 ordena a los poderes públicos garantizar “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Esto no sólo atañe a la enseñanza de la religión en los centros públicos y privados, sino que afecta a la posibilidad de los padres de elegir el centro donde quieren que sus hijos desarrollen sus capacidades intelectuales y se formen como personas.

Hace unas semanas, saltó a los medios de comunicación la noticia de que las principales organizaciones sociales y sindicatos en materia educativa habían iniciado conversaciones para pedir un “Pacto por la Educación”. Este documento en el que trabajan los distintos grupos implicados, entre ellos las organizaciones de padres, profesores, los centros religiosos de enseñanza e, incluso, algunos miembros del gobierno, busca materalizar un acuerdo que fije criterios en los principales temas educativos, desligando así la educación de los cambios de gobierno. Al final resultó ser algo prematuro todavía, y parece que el pacto para la reforma educativa aún está lejos de conseguirse.

Admisión

Uno de los puntos que trata ese proyecto de acuerdo es el de los criterios de admisión de niños en los centros escolares, ya que es un tema que precisa un estudio profundo.

Desde la Junta de Andalucía, se ha prometido que, para este curso próximo, ningún alumno de tres años tendrá que pagar para escolarizarse. Esta noticia ha animado a muchos centros privados a solicitar más conciertos, para poder así ofertar más plazas para aquellos alumnos que acceden por vez primera al sistema educativo. Si todo sale adelante, en el curso 2005/2006 habría casi 2.000 nuevas plazas gratuitas de infantil. La enseñanza dirigida por religiosos, que constituye la mayor parte de los centros privados concertados, es la más demandada por los padres, y la Federación de Religiosos de la Enseñanza (FERE) lamenta no contar con el apoyo necesario para poder atender a esta creciente demanda.

Esto provoca que muchos padres, antes incluso de que nazca el niño, empiecen a plantearse la elección del centro.