El primer caso de violencia doméstica del año en Málaga se ha cobrado la vida de la joven Inmaculada Marfil

Comunicado por violencia doméstica

Profundamente conmovido por la muerte violenta de Inmaculada, una mujer joven, rezo a Dios por ella y, de manera especial, por sus familiares y amigos. Además de expresarles mis sentimientos de cercanía en unos momentos tan difíciles, les ofrezco todo mi apoyo moral y evangélico.

Esta nueva víctima de la violencia doméstica constituye una llamada a nuestra conciencia, para que, unos desde la fe en Cristo y todos desde el respeto a la dignidad de la persona, analicemos las causas de esta terrible plaga, que sólo en el día de ayer se cobró tres nuevas vidas.

Con ser imprescindibles, las medidas judiciales y policiales no constituyen una respuesta suficiente. Los ciudadanos tenemos que preguntarnos por el mundo de valores que transmite nuestro sistema educativo, por la salud moral de nuestra sociedad, y por la educación que se imparte en el seno de la familia desde la más tierna infancia.

Quiera Dios que este asesinato repugnante nos ayude a reaccionar con grandeza de alma y a unir nuestros esfuerzos para mejorar la educación y frenar la violencia. El Evangelio llama bienaventurados a los que trabajan por la paz y nos recuerda que la fe es capaz de transformar los corazones de piedra en corazones sencillamente humanos. A pesar la indignación y del dolor que nos embarga a todos, no olvidemos que Jesucristo es la base más firme de la respuesta frente a la violencia doméstica.

+ Antonio Dorado Soto
Obispo de Málaga