El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 8 de julio, (Mateo 9, 32-38).
Jesús se compadecía de la gente. Sentía dolor del abandono en que vivían sus semejantes «como ovejas que no tienen pastor». También hoy, muchos hermanos nuestros están extenuados y abandonados, porque vivir sin Dios es vivir sin esperanza, es vivir sin amor. Solos en la vida, solos en la enfermedad, solos en los problemas del día a día, solos ante el misterio de la muerte... El que ha encontrado a Cristo ya no está nunca solo, tiene un pastor que lo guía y un rebaño en el que refugiarse. El que tuvo que recorrer todas las ciudades y aldeas anunciando el Evangelio nos recuerda que los necesitados de oír su palabra son muchos y pocos los mensajeros. No nos quedemos de brazos cruzados.
