"Que horror del pasado viernes 13". Cuando al final de la jornada, estábamos tranquilamente viendo la televisión y nos cortan el programa para comunicar los terribles atentados de París, llevados a cabo por unos seres carentes de sentimientos y escrúpulos, a los que no les importa hacer una masacre, con tal de imponer sus radicalismos a todo el mundo.
La noticia nos mantuvo pegados al televisor hasta altas horas de la madrugada. No dábamos crédito a las imágenes y al terror que estaban viviendo en el país vecino y mentalmente estábamos y estamos con ellos.
Desgraciadamente ya hemos vivido otros acontecimientos de este mismo sello, con los atentados del 11S en EEUU, y los del 11M en Madrid , sin obviar las masacres llevadas a cabo en sus propios países y con sus propias gentes.
Pero muchas veces las malas noticias no vienen solas, y he aquí que al mismo tiempo nos enteramos esa misma noche que había fallecido una gran persona, un hombre de una fe bien arraigada, y que la transmitía continuamente. Un gran conversador al que daba placer escuchar por lo ameno y culto.A veces el ictus no perdona.
Mi marido y yo, un mes aproximadamente antes de su muerte, compartimos unas cervezas con él a la salida de misa y nos deleitó con su extenso anecdotario de su época de corresponsal. Siempre le recordaremos, pues Jose Luis Navas no era persona que dejase indiferente a nadie. Descansen en paz tanto Jose Luis como todas las victimas del atentado de París.
Estoy completamente segura que todos están disfrutando de la presencia de Dios. Pero me hago esta pregunta ¿donde andarán los terroristas fallecidos en los atentados?
