Al cierre de este número, Rosa, de 33 años, estaba dando a luz su tercer hijo, Jesús. Ella ha encontrado mucho apoyo en Red Madre.

Rosa: «Mi niño se llama Jesús porque me ha salvado»

Con la voz entrecortada por la emoción, Rosa afirma que «mi niño se llama Jesús porque me ha salvado». Rosa, su esposo y sus dos hijos de 14 y 10 años viven en la barriada Cruz Verde, en Málaga. Tenían un bar y las cosas empezaron a ir mal, hasta el punto de tener que cerrarlo por no poder hacer frente a todas las deudas. Rosa cayó en una profunda depresión y comenzó a medicarse sin saber que estaba embarazada de nuevo. Su hijo mayor faltó a clase durante una semana y los asistentes sociales de la zona vinieron a casa a recriminar a los padres. Cuando llegaron, se sentaron con Rosa y le hablaron de Red Madre, de Cáritas y de otras instituciones con las que podían ir dando solución a sus problemas.

«Yo no quería abortar, pero no veía ninguna salida. Ahora soy la mujer más feliz del mundo con mis hijos. Toda la vida estaré agradecida a Red Madre, es más, siempre que puedo me acerco a la oficina a ayudar a otras mujeres que se encuentren perdidas como estaba yo; en lo que va de año, ya son más de 150 mujeres las que hemos sido atendidas», afirma Rosa. «Vosotros también podéis colaborar, de muchas formas«, concluye Rosa.