Estoy estudiando para ser mayor… pero repito muchos cursos. Tres días después de muerto… y por la tarde, lo conseguiré.

Luces y sombras de los mayores

Te cuesta trabajo aprobar y terminar la carrera que te permite ser mayor con dignidad. Se consigue a base de muchos esfuerzos y muchos años de vivir intentando asumir lo evidente. Normalmente el último que se da cuenta de que es mayor es el interesado, que sigue queriendo ser, o parecer, lo que ya no es.

Es difícil pasar de ser el hijo de…, a ser el padre de…, o el abuelo de… Es muy difícil asumir que los más jóvenes que tú se mueven en la creencia de que todo lo pasado es “viejuno”, mientras los mayores nos creemos que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Nos miran con una mezcla de respeto y conmiseración, con una actitud paternalista y de desconfianza en nuestra capacidad, que muchas veces oculta un complejo de inferioridad. En estas circunstancias, es cuando tenemos que tirar de nuestra inteligencia y poner en marcha las cuatro neuronas que nos quedan. Asumir que tenemos que pasar a segundo plano y aceptar que “lo hacen por nuestro bien”. Aprender a hacernos los tontos y “tragárnosla doblá”. Saber pasar de primero a tercer plano. Las luces surgen cuando, con la ayuda de Dios, consigues superar las situaciones desagradables que se te presentan.

La vida del ser humano –y que decir de la del cristiano- se basa en saber asumir y superar los defectos de nuestro prójimo y, especialmente, los nuestros. Tenemos que ser tan inteligentes que no se note en nuestras actitudes que cuando ellos van, nosotros hemos ido y vuelto. Que aunque tengamos ideas propias, tenemos que presentarlas de forma que parezca que las han tenido los demás.

Todas estas virtudes son aquellas de la que carezco. Por eso me hago esta reflexión. Intento quedarme callado y casi nunca lo consigo. Me gustaría ser ese ser mayor adorable que no soy. Me gustaría transmitir la paz que llevo dentro. Nada de eso consigo. Pero estoy en la tarea. Estoy estudiando para ser mayor… pero repito muchos cursos. Tres días después de muerto… y por la tarde, lo conseguiré.