El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 11 de diciembre, (Mateo 11, 11-15).

La obsesión por la estética ha llevado tradicionalmente a las personas mayores a querer cuidarse para parecer más jóvenes. Pero la juventud ya no es el ideal y cada vez son más los (sobre todo las) jóvenes que recurren a tratamientos muy invasivos para reconfigurar su rostro o diversas partes de su cuerpo para acercarse a los estándares promovidos por las redes sociales. Ya no solo visten iguales sino que ahora tienen la misma cara de aquella grandísima instagramer a la que admiran. En el Evangelio de hoy, Jesús nos presenta un “influcencer” a quien imitar: «No ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista», dice. Su valor no está en el exterior, pues tal y como lo describen los evangelios no se preocupaba mucho de su aspecto, sino en cómo vivía, poniéndose en manos de Dios como mensajero. Seguro que hoy, antes de salir de casa, te has preocupado por tu aspecto exterior pero… ¿has pensado en cómo los demás te van a ver por dentro? ¿Podrán decirte, además de guapo o guapa: “¡qué corazón más bonito tienes!”?