El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 4 de octubre, (Lucas 14, 15-24).

Jóvenes que nacen en el seno de una familia cristiana, a quienes se les ha llevado desde pequeños a la Iglesia, que han recibido los sacramentos, que se les ha acompañado en la fe pero, en el uso de su libertad, han decidido abandonarla y vivir como si Dios no existiera yéndose detrás de otros dioses. Seguro que te suena la historia. El Evangelio de hoy nos habla de los convidados a un banquete que desprecian la invitación por estar muy ocupados en cosas que ellos consideran más importantes. No se trata de fustigar a los padres que han hecho todo lo posible para que sus hijos merezcan la invitación, pero sí de ser serios con aquellos jóvenes que anteponen sus proyectos en forma de dinero (“he comprado un campo”), de trabajo (“voy a probar las yuntas”) o de relaciones (“me acabo de casar”) a vivir la fe como se les enseñó, a vivir en el banquete del reino de Dios. Muchos de los que se fueron están ahora al borde del camino, lisiados, ciegos y cojos por lo duro que es vivir sin Dios. Si eres uno de ellos, vuelve, las puertas del banquete están abiertas para ti.