Por la Jornada del Migrante y Refugiado y la Jornada por el Trabajo Decente, el Círculo del Silencio del mes de octubre se ha celebrado el miércoles 8 en la capital y varios lugares de la provincia, con el foco puesto en la dignidad laboral de las personas venidas de fuera.
El 8 de octubre la Iglesia ha convocado un nuevo Círculo del Silencio, en la capital y en la provincia. En esta ocasión afirman: «nos unimos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, bajo el lema "Yo me pringo por el Trabajo Decente", cuya plataforma la componen Cáritas, la CONFER y la HOAC de Málaga. La reivindicación del trabajo decente "es una reclamación esencial, no un privilegio: condiciones de trabajo decentes para que se pueda desarrollar la persona. Se pide lo básico: un salario justo, entornos seguros y saludables de trabajo, respeto de las jornadas laborales y de los periodos de descanso e igualdad de trato"».
Con ese tema, el Círculo del Silencio se ha celebrado en la capital el miércoles 8 de octubre con una Eucaristía en la parroquia de Stella Maris a las 19.00 h., unidos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, y, a las 20.00 h., en la Plaza de la Constitución, el encuentro de oración-reflexión.
En el Círculo, los participantes han sido invitados a "pringarse por el trabajo decente", haciendo alusión al lema, y para ello, han plasmado sus manos llenas de pintura en una pancarta en medio de la plaza. «Queremos denunciar las injusticias que sufren en el ámbito laboral: dificultades a la hora de regularizar su situación, a la hora de poder empadronarse para poder conseguir un contrato y una vivienda, las condiciones de trabajo a las que se les someten, la precariedad y la marginación en la que viven. Queremos reconocer su labor en medio de nosotros, no sólo contribuyendo con su esfuerzo al enriquecimiento económico de nuestros pueblos, sino, por encima lo que nos aportan como personas con sus valores y culturas. Queremos pedir que tengan un trabajo decente, al igual que cualquiera de nosotros», han expresado. «Un trabajo decente es aquel que permite a las personas vivir una vida digna y plena, tanto en el aspecto material como en el espiritual.” Por eso, decimos “Yo, por el trabajo decente me pringo”. Si lo conseguimos podremos afirmar que hemos construido una sociedad más humana al no fijarse tanto en el capital como en la persona que es y debe ser el centro de toda actividad económica, independientemente de su origen, su condición y su credo. Seremos justos, si somos capaces de ir todos juntos en la dirección de la justicia social».
En la provincia, las citas han sido:
Alhaurín de la Torre, miércoles 8 a las 20.30h. Plaza de la Iglesia.
Arriate, miércoles 8 a las 20.00 h.
Churriana, miércoles 8 a las 20.30h, plaza de San Antonio abad.
Yunquera, miércoles 8 a las 19.00 h. Plaza de la Constitución.
El Burgo, miércoles 8 a las 19.00 h. Plaza de Abajo.
Cuevas Bajas, miércoles 8 a las 19.45h. Puerta de la Iglesia.
EUCARISTÍA POR LA JORNADA MUNDIAL
Por la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, se ha celebrado el día 5 de octubre la Misa en la catedral. La Eucaristía, presidida por el obispo, D. José Antonio Satué, y concelebrada por el deán de la Catedral, D. José Manuel Ferrary, el vicario de la acción social y caritativa, Juan Manuel Ortiz, y otros sacerdotes, ha sido acompañada por los cantos de tres coros, uno de personas de Nigeria, otro de Paraguay y el grupo Jerusalén.
En su homilía, el obispo ha invitado a mirar con corazón limpio el fenómeno migratorio, empezando por compartir una anécdota personal sobre los prejuicios que a veces se tienen pero que rara vez van acompañados de experiencias reales. En sus palabras, ha invitado a acoger a las personas que vienen a compartir vida con nosotros y que enriquecen, no solo a la sociedad, sino también a las parroquias y la vida de las comunidades de fe. También ha agradecido el trabajo constante de la Delegación de Migraciones por conjugar los cuatro verbos que el papa Francisco repetía respecto a las migraciones: acoger, proteger, promover e integrar.
Al término de la Misa, el obispo ha saludado personalmente a todos aquellos que han querido acercarse a su encuentro.
MESA DEL MUNDO RURAL
La Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, el 5 octubre, tiene este Año Santo un especial sentido de esperanza. La Diócesis de Málaga invita a fijar la mirada, este mes, en las migraciones y a hacerlo como “lugar de esperanza”, igual que en meses anteriores ha hecho con otras realidades, como las personas privadas de libertad o quienes sufren cualquier tipo de enfermedad.
Este año, además, cuenta con la buena noticia de que las Migraciones constituyen una de las prioridades pastorales diocesanas, y de la puesta en marcha a nivel diocesano de la Mesa del Mundo Rural. Este proyecto, que fue constituido a nivel nacional en diciembre de 2021, da así sus primeros pasos en esta provincia. Las entidades participantes (Delegación diocesana de Migraciones, Sedeq SFB, Uyamaa, Misioneros de la Consolata, Cooperativa Comundo y Cáritas) cuentan con el apoyo económico, además, de la Sagrada Familia de Burdeos y la Cofradía del Amor de Málaga, y ya han comenzado su labor de integración y acompañamiento con una familia que huía de una situación de violencia, y que ha sido acogida en un pueblo de la provincia.
Mediante esta iniciativa se busca crear una red que ayude a construir las condiciones adecuadas para que los pueblos del interior de la provincia de Málaga incorporen nuevos vecinos en situación de desarrollo de su proyecto migratorio, y con ello ofrecer oportunidades de integración y estabilidad y prevenir, asimismo, el fenómeno de despoblamiento rural. Como explican desde la Delegación de Migraciones de la diócesis, «pretendemos ser un recurso mediador entre los pueblos que acusan un desplome demográfico y laboral y las familias migradas que desean trabajo y vivienda estables con disposición al arraigo rural. Nuestro trabajo consiste en unir estos dos desafíos que tiene nuestra sociedad y darle una solución conjunta y real».
«La población migrada es parte importante de la solución al problema de despoblamiento», afirman. «Pero la Mesa del Mundo Rural no es solo un conector laboral, una bolsa de empleo o vivienda; sino que pretendemos acompañar a las familias en su trayecto migratorio hasta conseguir el arraigo».
Los primeros pasos para conseguir los objetivos de este proyecto pasan por realizar un estudio de campo exhaustivo de los municipios con mayor peligro de despoblamiento. Entre ellos están Jubrique, Genalguacil, Benaoján, Cañete la Real, Serrato, El Burgo, Yunquera, Arriate, Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar, Atajate, Alfarnate, Alfarnatejo, Cuevas Bajas y Cuevas de San Marcos. A este respecto, constatan su intención de «poner en valor todos los recursos habitacionales, laborales y de emprendimiento que tienen nuestros bonitos pueblos de la provincia».
Los miembros de la Delegación de Migraciones destacan la importancia de formar y acompañar a comunidades acogedoras y hospitalarias entre los voluntarios de la acción social y pastoral de las parroquias. «Nuestra metodología de trabajo será en red con otras entidades y asociaciones, una respuesta común ante el problema demográfico y migratorio con los cuatro “verbos” que el papa Francisco repitió como pasos importantes en el proceso de la integración: acoger, proteger, promover e integrar, como hitos de un camino de la inclusión de familias migrantes en ámbitos rurales. Esas familias serán protagonistas de su propia promoción, por lo que la participación y la responsabilidad serán importantes en nuestro método de trabajo», explican.
OCTUBRE
La Delegación diocesana de Migraciones pondrá a disposición de todos, en la web diocesismalaga.es, un vídeo motivador y un guion de oración para que, durante todo este mes de octubre, se pueda profundizar en la realidad migratoria como lugar de esperanza desde la perspectiva cristiana. Además, ha organizado un programa de actividades abiertas a todos: el jueves día 2 de octubre se celebró en la parroquia Santa Rosa de Lima una vigilia de oración a las 20.15 horas. El 3 de octubre, fue el turno de una oración y adoración junto a la Delegación de Juventud, a las 20.30 horas en el Oratorio de las Penas (plazuela Virgen de las Penas, s/n), Málaga. El día 5, Jornada del Migrante y Refugiado, la catedral de Málaga ha acogido la Eucaristía a las 11.30 horas presidida por el obispo D. José Antonio Satué, y el miércoles 8, a las 20.00 horas, fue el Círculo de Silencio en la plaza de la Constitución y otros puntos de la provincia.
PROXIMA CITA: EXPOSICIÓN SOBRE TRATA
Todo con la cita, en el horizonte, de una exposición sobre la trata que será inaugurada el 17 de octubre, a las 13.00 horas en la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de la capital, y que, bajo el título «Punto y seguimos. La vida puede más», aborda desde la esperanza la realidad de la trata de personas.
