Tuvo lugar en la en la Catedral de Málaga coincidiendo con la Pascua del Enfermo el 25 de mayo. Los centros sanitarios y parroquias estaban invitados a salir y participar peregrinando a la puerta Santa de la Catedral a las 11.15 de la mañana. Hasta allí fueron personas con enfermedad, cuidadores, agentes sanitarios y voluntarios, religiosos y religiosas y capellanes.
Desde la Delegación Diocesana de Pastoral de la Salud se ha preparado un vídeo motivador y un guión de oración con exposición del Santísimo, por si ayuda a vivir este jubileo en las comunidades. Consta de una introducción y cuatro momentos oracionales con unas preguntas y una conclusión. «Nos parecía que ese texto, sacado de la homilía que el papa Francisco escribió para el Jubileo de los Enfermos y Trabajadores de la Salud, celebrado el pasado 5 y 6 de abril en Roma, es un texto muy iluminador y puede ayudarnos», afirma el consiliario diocesano, Carlos Acosta, y el delegado, Ignacio Bermúdez, en la carta de invitación distribuida a las comunidades de la diócesis.
En la Bula de Convocación de este Jubileo, el papa Francisco escribió: «En el Año jubilar estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza para tantos hermanos y hermanas… Que se ofrezcan signos de esperanza a los enfermos que están en sus casas o en los hospitales. Que sus sufrimientos puedan ser aliviados con la cercanía de las personas que los visitan y el afecto que reciben. Las obras de misericordia son igualmente obras de esperanza, que despiertan en los corazones sentimientos de gratitud. Que esa gratitud llegue también a todos los agentes sanitarios que, en condiciones no pocas veces difíciles, ejercitan su misión con cuidado solícito hacia las personas enfermas y más frágiles».
PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES
El pasado domingo, día 18 de mayo, a las 11.00 horas, en la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, se celebró de modo particular la Pascua del Enfermo. Como cuentan sus fieles, «la celebración fue preparada con cariño y cuidando los detalles por el grupo de Pastoral de la Salud de la parroquia y presidida por su párroco, Reinaldo Aguilera. Se tuvo en cuenta la participación de los niños de catequesis, acompañados por su catequista. Presentó cada niño a un enfermo de los de menos movilidad. Fue un día soleado. El templo estaba al completo, entre enfermos, familiares y personas de la comunidad parroquial. El grupo de pastoral de la salud facilitó la asistencia y el desplazamiento de las personas que lo necesitaban. Reinaldo, en la homilía, invitó a que libremente las personas que quisieran, expresaran, la importancia de la esperanza en la enfermedad. En la acción de gracias, se tuvo en cuenta a todas las personas que se encontraban en la celebración, por la labor que realizan y su actitud de acogida y ternura con los enfermos. Dio ánimo a que siguiéramos acompañando a los enfermos, que dentro de la comunidad tiene que ser una prioridad».
