La Cena de Emaús. Óleo de Matthias Stom. Museo de Grenoble

El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 23 de abril, (Lc 24, 13-35).

Los discípulos de Emaús relatan la experiencia que sintieron tras el encuentro con el resucitado: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Sería una especie de intuición, una propiedad humana que solemos despreciar en nuestra fría y racional mentalidad occidental, pero que está volviendo a ser considerada por muchos científicos como una fuente de conocimiento tan válida como la razón.

La experiencia del Resucitado es racionalmente irracional. Seguro que hemos sentido alguna vez la intuición de que Dios se nos hacía presente en una persona, en una predicación, en una lectura, en una conversación... Pidámosle pasar de la intuición a la fe.