Foto de Jan van der Wolf

El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 3 de febrero, (Mc 5, 1-20).

Si fueran cerdos los miles de personas que se ahogan en el Mediterráneo tratando de llegar a nuestras costas huyendo del hambre y de la guerra, creo que los políticos ya habrían buscado una solución. Apelando al coste económico y ecológico habrían promulgado un plan de choque para impedir que volviera a ocurrir un solo naufragio. Pero hoy, como en tiempos de Jesús, la vida de un hombre no vale más que la de un cerdo. Los Gerasenos vieron al hombre salvado por Jesús, pero no era eso lo importante para ellos, sino los cerdos que habían perdido, por lo que lo echaron de su país. Dios no piensa como los hombres. Para Él, cada uno de nosotros somos un tesoro que vale su propia sangre.