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El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 29 de febrero, (Lc 16, 19-31).

Lo que hacemos en la vida es importante. No podemos esperar a verle la cara a Dios. Cada acto que realizamos tiene su repercusión. Y hay una responsabilidad que no podemos eludir. La de atender a los más pobres. La de facilitar que el mundo sea un mundo más de Dios. Más justo. Y eso empieza en los hogares, en nuestras comunidades, entre nuestros amigos. Facilitar que todos vivamos en un mundo más de Dios es tarea de todos. Y comienza en nuestro entorno. No solo en el físico.  Sino también en el virtual. Es necesario que aprovechemos cada oportunidad que la vida nos ofrece para transmitir la pasión por Dios. Por los más pobres.

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