Como expone el Misal en sus números 138 y 177, las peticiones se deben hacer desde el ambón, pero puede usarse otro lugar: 138: “… el cantor o el lector u otro, propone, vuelto al pueblo, las intenciones desde el ambón o desde otro lugar conveniente…”. 177: “… una vez introducidas por el sacerdote, las recita el diácono, habitualmente desde el ambón”.
