Misa Crismal 2018 en la Catedral de Málaga // R. PÉREZ

El Miércoles Santo, la Catedral de Málaga acogió la celebración de la Misa Crismal, a las 11.30 horas, presidida por D. Jesús Catalá y concelebrada por el cardenal Fernando Sebastián y numerosos sacerdotes y diáconos llegados de todos los puntos de la diócesis de Málaga.

A esta Misa está convocado todo el presbiterio, presidido por el Obispo de Málaga, Jesús Catalá. Durante la Eucaristía, los sacerdotes y diáconos han renovado sus promesas. En ese mismo momento, D. Ramón Buxarrais ha tomado la renovación de las promesas sacerdotales a los sacerdotes enfermos que viven en el Buen Samaritano. 

El Sr.Obispo ha bendecido, en esta Eucaristía, los Santos Óleos, que son 3: el santo crisma, usado para ordenaciones, confirmaciones, bautizos y consagraciones de altares e iglesias; el óleo de los catecúmenos, usado para ungir a los que están preparándose para el bautismo, y el óleo de los enfermos, usado en el sacramento de la unción de los enfermos. 

En su homilía, D. Jesús Catalá dio gracias a Dios «por todos y cada uno de vosotros, queridos presbíteros y diáconos; por vuestra entrega al servicio de la Iglesia. Tenemos presente hoy a los sacerdotes enfermos, impedidos y mayores, que no pueden participar físicamente en esta celebración, pero están unidos espiritualmente. A esta misma hora están celebrando la Misa en la Residencia de “El Buen Samaritano”, presididos por Mons. Ramón Buxarrais, a quien encomendé hace unos días que les tome la renovación de sus promesas sacerdotales; estos sacerdotes estaban muy contentos de poder hacerlo, presididos por un obispo».

E invitó a los presentes a rezar «también por los sacerdotes a quienes el Señor ha llamado junto a sí en este curso pastoral; y de modo especial por nuestro hermano Marcelino, a quien enterraremos esta tarde».

Homilía completa aquí