Todos los libros de la Biblia me fascinan, pero tengo un interés particular por el libro del Éxodo, el evangelio según san Juan, el evangelio según san Marcos y Los Hechos de los Apóstoles. Cada uno, por razones diferentes.
Un dato que resalta es la pluralidad de servicios y el compromiso de cada uno en la marcha de la comunidad. Eran comunidades ministeriales y participativas. San Pedro les recordaba que cada uno ha recibido un don y hay ponerlo al servicio de todos, como buenos gestores de la gracia divina. Es la clave para que funcione una parroquia: Ser una comunidad ministerial, donde haya catequistas, encargados de Cáritas, miembros de pastoral de la salud, equipo de liturgia, responsables de los cantos, animadores de la pastoral juvenil, comisión de economía y esos ministerios tan necesarios hoy como son el encargado de actualizar la pantalla de anuncios (antiguos tablones), gestionar la página web y enviar mensajes por correo electrónico a los feligreses que lo deseen. Pero hay que hacerlo con alegría, por amor a Dios y a los demás, cada uno según el don recibido.
Juan Antonio Paredes
