El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 13 de octubre, (Lc 11, 29-32).

En muchos países de occidente hay una guerra abierta contra los símbolos religiosos en los lugares públicos. Parece que molesta un crucifijo en un aula o en una habitación de hospital. Y es que, ciertamente, un crucifijo es un potente mensaje que nos habla del amor de Dios. 
Jonás, que es imagen de Cristo, consiguió que su mensaje calara en la población de Nínive, que se convirtió al ver la fe de uno que había sorteado la muerte. 
El que venció a la muerte en la cruz es el gran signo de Dios a la humanidad, aunque a muchos les desagrade, aunque muchos prefieran esconderlo. Dios muerto en la cruz por amor es el gran mensaje. ¿Quieres un signo, una señal de parte de Dios? Mira al crucificado.