El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 12 de junio (Juan 17, 1-2.9. 14-26).
La oración sacerdotal de Jesús tras la última cena es el momento del traspaso de poderes. El Sumo y Eterno sacerdote, el único mediador entre Dios y los hombres pide al Padre por los suyos, por los que Él le ha dado. Le pide que los santifique, que los consagre en la verdad. En esta transmisión del sacerdocio de Cristo a los apóstoles entramos todos: «no solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos». El pueblo cristiano es un pueblo sacerdotal. Consagrados a Dios por nuestro bautismo, estamos llamados a ejercer el sacerdocio según nuestra vocación propia. Concédenos, Señor, santificar nuestra vida y vivir en comunión para que el mundo crea.
