El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 23 de septiembre de 2024 (Lc 8, 16-18).

Pues eso. Que lo que sabemos tenemos que contarlo. Que lo que hemos vivido debemos decirlo. Que la vida de fe está para transmitirla. Y no para esconderla en las sacristías, comunidades o lúgubres espacios. La luz que de Dios hemos recibido debemos exponerla para que otros la disfruten. Sin miedo. A riesgo de que haya quien busque devorar o apagar la luz. La experiencia de Dios debe ser conocida, expresada, transmitida por nuestros contemporáneos. Es una pena que por pereza, desidia o desgana no solo vivamos a medio gas nuestra vida sino que además apenas transmitamos la fuerza que emerge del Evangelio. Quizá si esto se da la causa se encuentre en la falta de fe.

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