Foto de Jens Johnsson

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 11 de julio (Mt 19, 27-29).

Jesús de Nazaret se explica con una claridad meridiana. El que no lo entiende es porque no quiere. ¿O acaso existe alguien que no entienda que le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios? Ciertamente las cosas se entienden pero en el ejercicio de una libertad mal entendida podemos preferir vivir en la dirección opuesta al deseo de Dios. Y eso tiene difícil encaje. Sobre todo cuando hay quien pretende vivir llevándolo todo para adelante: compaginando una vida pagana y una pretendida vida religiosa donde Dios no es el centro. Donde nuestras particulares riquezas desplazan el señorío de Dios. Es posible que quienes pretenden vivir así se lleven algún chasco porque “muchos primeros serán últimos”, Jesús dixit.

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