Como indica el Bendicional, en el número 260, esta bendición puede hacerse para los que viven en casa, o en residencias, u hospitales: “Los ancianos... tanto si viven en su propia casa como si conviven juntos en algún hospital o residencia (...). Esta bendición tiende a que los ancianos reciban de los hermanos un testimonio de respeto y de agradecimiento. Al mismo tiempo nosotros, junto con ellos, damos gracias a Dios por los beneficios que de Él han recibido...”.
