José Javier García, párroco de Mollina y Humilladero, nos ofrece el comentario al evangelio del Domingo IV del Tiempo Ordinario.
Celebramos hoy el cuarto domingo del tiempo ordinario. Estamos comenzando a escuchar el Evangelio según San Marcos. Desde hace varios domingos, estamos acompañando a Jesús en el inicio de su predicación. Jesús, el ungido por el Espíritu Santo en el Jordán, el Hijo de Dios, el Mesías esperado que anuncia la llegada del Reino de Dios, aparecía las pasadas semanas eligiendo a sus apóstoles. Hoy lo vemos expulsando demonios y enseñando “con autoridad”. Jesús es el profeta que habla con autoridad y que nos libera de aquello que nos esclaviza. Pero nos lo irá enseñando poco a poco, progresivamente, a
lo largo del Evangelio según San Marcos. La gente se extrañaba de aquella manera de enseñar de Jesús: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y lo obedecen». él enseñaba con autoridad, muy al contrario que los maestros de la época; y esa autoridad de Jesús es su coherencia total con lo que predicaba. Y junto a esa autoridad, el signo claro de liberar del mal: hasta los espíritus malignos obedecen a Jesús. Es el signo de que el Mesías esperado ha llegado. Pero también es la prueba de que Dios quiere para nosotros la salvación, la salud y la vida. La verdadera liberación sólo viene de Dios que, para abrirnos a la Vida verdadera, nos salva de todo aquello que nos hace esclavos. ¡Feliz domingo y feliz semana!
