Comentario al evangelio del domingo.

Todos tenemos experiencia de personas a nuestro alrededor, que nos han enseñado tanto sobre Dios, sin tener grandes estudios ni ser grandes especialistas en teología. Simplemente, en esas personas hemos visto verdaderas enciclopedias de vida cristiana, y grandes testimonios del amor de Dios. Esas personas que han marcado tanto nuestra vida, (seguro que estás pensando en alguna en concreto cuando lees esto) nos están enseñando calladamente que lo que hoy dice Jesús en el Evangelio, …es una verdad como un templo: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla». Los sencillos son los que desde la confianza en ese Dios grande y cercano, saben ver su presencia en las cosas de cada día. Y por ello son felices, porque se saben acompañados en el caminar por ese Dios que no defrauda. 

También nos dice hoy Jesús en el Evangelio: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré». Tantas veces andamos cansados y agobiados, incluso en cuestiones de fe… El Señor viene a dar paz y mansedumbre a nuestro corazón. La vida cristiana no debe ser un agobio y un yugo pesado que echan sobre nuestras espaldas, sino un camino de seguimiento en el que la ley principal es la de la caridad. ¿Confiamos nuestras cargas, sufrimientos y dolores a ese Jesús que quiere llevarnos de la mano? ¡Ánimo! ¡Feliz domingo y feliz semana a todos!​