Los submarinistas también vivieron su gran día en torno a su pequeña Patrona, que desembarcó en la playa de La Malagueta. Por unas horas comparten devoción con quienes no son buzos. La imagen de José Dueñas ha sido restaurada este año y le han sido eliminados las incrustaciones marinas que tenía adheridas a su manto. 
A las 13.00 horas presidió una misa en la iglesia de San Gabriel. Para ello, fue trasladada en procesión en su trono arreglado con claveles rosas y sobre dos delfines rampantes, que le sirven de peana. En su mano, por cetro, una biznaga, y los escapularios que durante toda la novena estuvieron a los pies del Carmen de El Perchel. La Banda de la Trinidad volvió a acompañar al cortejo y el coro de la Casa de Álora-Gibralfaro. Los portadores vestían sus clásicos trajes de neopreno.