El pasado sábado 25 de agosto, la imagen de María Santísima de la Cabeza de Ronda retornó a su templo tras permanecer en la ermita rupestre de las Cuevas de San Antón desde el domingo de la Santísima Trinidad. Este acontecimiento tuvo históricamente mucha relevancia en la ciudad, transcurría, hasta la actual reorganización de la Hermandad, durante la primavera, tiempo en el que se trasladaba a Nuestra Señora desde la Ermita hasta el convento de Santa Isabel de los Ángeles (Hnas. Clarisas), para posteriormente, tras la novena, volver a su ermita.