El 26 de mayo se celebra el día de san Felipe Neri, conocido como el heraldo de la alegría. El santo al que el papa Francisco definió como un «cincelador de almas» y que afirmaba: «quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace». Hoy nos acercamos a las huellas que el testimonio de san Felipe Neri ha dejado impresas en el corazón de nuestra Iglesia de Málaga.