Dentro de la Octava de Navidad en la que todos los creyentes celebramos con gozo el nacimiento de Jesús en Belén, y en la solemnidad de Stª María, Madre de Dios, Theótocos, porque en ella la Palabra se hizo carne y acampo entre nosotros el Hijo de Dios y mientras moría un año y nacía otro; nuestro hermano y amigo Fernando, nacía para la vida eterna. Por ello celebra ya gozoso la autentica Navidad, ha descubierto, sin velos, el misterio de un Dios hecho niño lleno de ternura y misericordia y su vida es ya alabaza y gloria ante el Dios Trinidad.