El Papa ha entregado en el Vaticano Spes non confundit, la bula por la que se convoca el Año Santo 2025. Un documento en el que reflexiona sobre los presos, los emigrantes, los enfermos, los ancianos y los jóvenes. Francisco anuncia que abrirá una Puerta Santa en las cárceles, pide la condonación de la deuda de los países pobres, el aumento de la natalidad, la acogida de los emigrantes o el respeto a la Creación.